UN NUEVO TIEMPO (UNT) es el primer partido político venezolano que, en nuestro conocimiento, asume OFICIALMENTE COMO LINEA IDEOLÓGICA la defensa de los DERECHOS HUMANOS tomando en consideración no sólo el género sino también la ORIENTACIÓN SEXUAL Y LA IDENTIDAD DE GÉNERO de manera expresa.
Felicitamos a Omar Barboza, su Presidente y a su Vicepresidenta de Derechos Humanos, Delsa Solórzano, por este paso hacia la igualdad, al tiempo que exigimos que los candidatos y candidatas de esta tolda política a las elecciones del 26 de septiembre de 2010 asuman de manera clara su compromiso con esta línea ideológica.
Documento oficial emanado de ese partido que reúne las conclusiones del CONGRESO IDEOLóGICO, y a continaución cito las porciones más relevantes sobre el tema:
Un Nuevo Tiempo es Democracia Social Definición ideológica y lineamientos programáticos
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Derechos Humanos: la lucha por una Venezuela más justa
Un Nuevo Tiempo, siendo la organización de la Democracia Social, es también el partido de los Derechos Humanos, dado que consideramos que nuestro compromiso con su plena vigencia y progresión constituye eje fundamental de toda acción pública.
Esto coloca la discusión ideológica en un punto avanzado de análisis, que redunda directamente en dos conclusiones importantes. La primera que cuando nuestra organización política se encuentra en el ejercicio del Poder actúa de manera garantista y con absoluto respeto a los principios y valores democráticos, así como en estricto apego a las estipulaciones en materia de Derechos Humanos, comprometidos igualmente con su defensa en el plano internacional.
Nuestros gobiernos, locales, regionales o nacionales, así como quienes resulten electos para cargos de designación por voto popular a través de Un Nuevo Tiempo, promoverán y garantizarán el respeto a los derechos ciudadanos y su participación. Desde los distintos niveles de Gobierno, garantizaremos que los Derechos Humanos, en cualquiera de sus tipos, civiles, políticos, económicos, sociales, culturales, de primera, segunda, tercera o cuarta generación, no sólo se respeten, sino que se promuevan.
En un gobierno nacional futuro de la Democracia Social, el Estado garantizará el respeto a los Derechos Humanos, como garantía de gobernabilidad democrática. Las garantías educativas, sociales, culturales, económicas, políticas, en materia de salud, de medio ambiente, de libre expresión, de libre desarrollo de la personalidad, de libre tránsito, de igualdad ante la ley, de libre e igualitario acceso a la justicia, de justicia imparcial y despolitizada; nunca estarán en riesgo en un gobierno de Democracia Social. Y desde los espacios legislativos se promoverán leyes para garantizar el respeto y correcto avance de los derechos ciudadanos.
La segunda conclusión es que, aun cuando no estemos en ejercicio de Gobierno, desde la Democracia Social, promovemos la educación libre y plural, el derecho a la información y libre expresión, el respeto a los derechos económicos, sociales y culturales, el derecho de los ciudadanos de organizarse como consideren con el fin de lograr la realización de sus aspiraciones según sus propios intereses y de participar en igualdad de condiciones en los asuntos públicos y en la gestión estatal, todo dentro del marco de la legalidad y la constitucionalidad, así como el aseguramiento de protección hacia los más débiles, como los derechos los niños, jóvenes, mujeres, personas de la tercera edad, de pueblos indígenas y grupos étnicos, de personas con discapacidades o de la tercera edad, el respeto por opciones sexuales diferentes y protección del medio ambiente, entre otras.
La Democracia Social considera que el Estado de Derecho, dominio de la ley, igualdad jurídica de los ciudadanos, garantía de los Derechos Humanos y cívicos, forma parte de la civilización universal. Sin duda, en la medida en que crezcan la justicia y la igualdad social, el Estado de Derecho se enriquecerá con nuevas facetas de participación ciudadana.
Igualmente, nos comprometemos con la tolerancia y el empleo de mecanismos legales y alternativos de solución de conflictos, como la conciliación, la mediación y el arbitraje para la solución de controversias.
La lucha de los venezolanos es propiciar un modelo de Estado donde se garantice el desenvolvimiento democrático de la sociedad, con una amplia seguridad jurídica al servicio de los Derechos Humanos. Se trata de activar la conciencia, la participación de las mayorías, para involucrarlas en la construcción de una visión común de país, pero con absoluto respeto a la diversidad y el pluralismo. La equidad de género y la Democracia Social
Conscientes de que la desigualdad entre géneros, es una de las formas de abuso y sujeción mas constante y extendida a lo largo de la historia de la humanidad y tomando en cuenta que en la democracia social promovemos el respeto y defensa de los Derechos Humanos, la libertad como la máxima expresión del individuo, la igualdad de oportunidades para todos, la equidad, justicia social y solidaridad como formas de garantizar el equilibrio y el desarrollo de los pueblos, somos fervientes solicitantes de la apertura de los espacios para la participación de diferentes géneros para el pleno desarrollo de un Estado de bienestar. Como defensores de los Derechos Humanos, respetuosos de la libertad individual y promotores del principio universal y constitucional de la no-discriminación, respetamos a los diferentes géneros; impulsamos la participación equitativa de hombres y mujeres y la protección de la familia -como base de la sociedad- de la niñez y la juventud, como pilares fundamentales para el combate de la pobreza y del desarrollo del capital humano. Asumimos la defensa del interés superior del niño, de su protección y la garantía de sus derechos, como prioridad del desarrollo de la familia. Conscientes de que muchos seres humanos han sido discriminados por su género y por su orientación sexual en el ámbito laboral y en el ámbito político; y conscientes también del rol que hombres y mujeres juegan en la familia y la formación de los hijos, en Un Nuevo Tiempo: Impulsaremos procesos complementarios de promoción para contar con hombres y mujeres debidamente capacitados y motivados para asumir el liderazgo en sus organizaciones; así como también difundiremos en nuestras estructuras organizativas y directivas la importancia de abrir espacios equitativos a hombres y mujeres y convertir al partido en un ámbito más amable a su participación. Incluiremos en nuestros Estatutos políticas para impulsar la equidad, con estrategias diferenciadas para captar militantes femeninas, así como la promoción e inclusión de mujeres entre nuestras autoridades y cargos públicos. Apoyaremos legislaciones que garanticen la igualdad plena de oportunidades entre hombres y mujeres. Así mismo promoveremos la paridad de género en la aspiración de cargos de elección popular, porque estamos conscientes de que la lucha por la defensa de los derechos de la mujer no es tarea fácil y amerita de mecanismos que garanticen a la mujer los derechos a participar. No se trata de machismos o feminismos absurdos, se trata de la defensa de la equidad y de la justicia social, que son parte de la lucha permanente de quienes creemos en la Democracia Social. Nos declaramos en contra de la violencia contra hombres y mujeres independientemente de su orientación sexual, así como también nos pronunciamos contra todas las formas de explotación de la mujer y de los niños, para lo cual impulsaremos leyes que criminalicen con penas esos delitos. Así mismo, somos defensores de la autodeterminación reproductiva de la mujer como parte de sus derechos individuales, pues es quien decide, con la responsabilidad que le confiere, los conocimientos sobre la planificación familiar. Para ello la educación es fundamental para alcanzar el pleno desarrollo de las potencialidades del ser humano, en el marco de una sociedad no estereotipada en cuanto al rol de la mujer y la existencia de personas de diferente orientación sexual. Es así como, en la Democracia Social, por principio, exigimos que los Derechos Humanos se apliquen de la misma forma a cada ser humano, conscientes de que todos hacemos falta para la construcción de una verdadera democracia, independientemente de la orientación sexual o identidad de género que éste presente.